miércoles, 31 de diciembre de 2014

Dos objetos de Bárbara de Braganza (y II)

Corrado Giaquinto (1703-1766). Silla de manos de la Reina
 Bárbara de Braganza. Segundo tercio del siglo XVIII.
Madera tallada, dorada y pintada. 220x87x102 cm.
Patrimonio Nacional, Palacio Real de Madrid. Inv.10008048
El segundo objeto procedente de la exposición lisboeta A historia partilhada, que os queríamos ofrecer simbólicamente, es esta maravillosa silla de manos que perteneció igualmente a Bárbara de Braganza (1711-1758), reina consorte de Fernando VI de España (1713-1759).

Esta silla de manos es, sin duda, uno de los ejemplares mas cualificados de este tipo de transporte en las colecciones europeas de vehículos antiguos.

Era utilizada, generalmente por señoras, se accedía a su interior por la parte delantera, tenía asiento para una persona y era sostenida por dos hombres mediante dos largueros laterales pasantes por unos aros metálicos fijados a los costados.

Bárbara de Braganza, que con el paso de los años y su debilidad por los dulces conventuales aumentó excesivamente de peso (¡cuidado con estos días!), debió tener problemas de mobilidad, tuvo a su servicio esta silla de manos para desplazarse por los jardines, donde también se utilizaban coches de paseo, y por dentro de los palacios.




Corrado Giaquinto (1703-1766), italiano residente en Madrid en 1753, es el autor de la decoración pictórica de esta pieza, estando todos los paneles enmarcados en talla dorada con formas sinuosos de estilo rococó. En todos los paneles hay angelotes revoloteando que aluden a la caza, la recolección de la fruta y el placer. 


En el panel posterior del vehículo se exalta a la soberana: inscritos en un círculo de flores, palmas y niños alados, destacan dos que sujetan una corona de laurel. La pertenencia a la Casa Real se refuerza con la corona de talla dorada sobre el tejadillo.





Espero que hagáis el tránsito al nuevo año 2015, si no sentados en una silla de estas características, por lo menos con la dignidad de unos reyes contemporáneos y con la alegría que todos nos merecemos.


¡Feliz año Nuevo!


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Fuente del texto y fotos:
Museu da Fundação Calouste Gulbenkian

8 comentarios:

  1. Hola Antonio.
    Sin duda, nos dejas buen sabor de boca con estos dos maravillosos objetos, para despedir este año que termina, tan desastroso, se mire como se mire.
    Feliz 2015, y que nos sigas deleitando con tu buen gusto, y con esa simpatía que te caracteriza.
    Un abrazo. Ana.

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    1. Hola Ana,
      Hoy ha empezado bien el día (y el año) al leer tu cariñoso comentario antes de reunirme con Zubin Mehta y su Filarmónica vienesa...
      Que el 2015 nos haga olvidar por lo menos el desastroso año que ya pasó.
      Muchísimas gracias y un abrazo

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  2. Es una preciosidad, como el objeto anterior, ¡qué colorido el de Giaquinto!
    Muchas gracias, Antonio, suscribo totalmente el bonito comentario de doña Umé. Y los deseos de que este año que acaba de comenzar, por fin, sea mejor que el terrible 2014 (uno más).
    Un fuerte abrazo

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    1. Hola Mercedes, muchas gracias por el comentario y tus buenos deseos compartidos.
      En relación a la silla de Bárbara he recordado algo que yo mismo escribí en un post: "Recuerdo que poco antes de echar el cierre definitivo del negocio debido a la rehabilitación total del edificio que lo convirtió en hotel, se veía frente a la entrada una espléndida silla de manos del siglo XVIII. Su interior estaba tapizado en brocado de seda y el exterior pintado en estilo rococó. El techo se remataba con una corona. ¿Cuál sería su procedencia, Macao, Lisboa? ¿A qué noble habría transportado? ¿Habría sobrevivido al terremoto de 1755 en Lisboa?".
      Ahora me pregunto ¿Será la misma silla que vi hace tanto tiempo y que, de mano en mano, ha vuelto a P.N.?
      Un fuerte abrazo

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  3. Hola Antonio:
    La silla que nos traes es una preciosidad, aunque me cuesta imaginarme que un objeto tan bello pudiera tener ese uso como medio de transporte. ¿No le daba miedo a la reina que pudiera estropearse con el más pequeño roce? Afortunadamente parece que tiene un buen estado de conservación.

    Espero que hayas tenido un buen tránsito de año y que este 2015 sea muy dichoso. Abrazos, Jesús

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    1. Hola Jesús,
      Seguro que por aquel entonces ya funcionaba alguna compañía tipo Mutua Madrileña para los accidentes de coches de caballos y sus variantes de tracción humana. Es una broma, pero lo que a mi me ha llamado la atención es el reparto de pesos para sólo dos pobres lacayos: ¡unos 35 kg en cada mano! (100 de la reina + 40 de la silla, + o -). Pasear por los jardines de Aranjuez sería un auténtico castigo para algunos.
      Aparte de un resfriado que "apanhei" en Portugal, tudo bem, obrigadíssimo. Espero que consiguieras entrar en la chocolatería de S. Ginés o alrededores, porque es como una misión imposible. ¡Abrazos y un buen 2015!

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  4. A la sillita de la reina, que nunca se peina...decía la cancioncilla...
    Saludos, Antonio y Feliz Año!

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    1. ... un día se peinó y al suelo se cayó.
      Gracias, Carlos y ¡Feliz Año a ti también!

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